Por mucho que nos preparemos, nunca estaremos listos para el dolor de la pérdida de un ser querido.
El dolor de la pérdida es el dolor del cambio en la relación con quien ya no está, con lo que nos hacía sentir y con quienes nosotros éramos cuando esa persona se encontraba a nuestro alrededor.
No somos egoístas si no lo queremos dejar partir, no somos egoístas cuando no queremos creer que se ha ido; somos quienes saben lo que esa persona daba al mundo con tan sólo estar en él, somos quienes luchan por que el mundo no pierda lo que en el intentó dejar; somos parte de su esencia; Somos las personas en duelo, quienes en honor a los que ya no están nos transformamos, intentando que sus huellas sigan marcadas en el universo.
martes, 20 de enero de 2015
Los pequeños pasos en el proceso de duelo
Aunque compartamos la pérdida de un ser querido con otras personas, nuestro sentimiento es único, pues
nuestra relación con él fue única…
Es importante pensar cada día al despertar
como le gustaría vernos, como nos gustaría vernos….
Entonces, tal como lo hace
un bebé que empieza a andar, hemos de dar uno o dos pasos, uno o dos; sin
intentar dar más de los que seamos capaces.
Habrá días en que posiblemente ni
pasos demos y tan sólo podamos mantenernos en pie, no importa, eso es lo que
podemos... eso es nuestra fuerza, no nos presionemos.
Sin embargo, lo que no
podemos dejar atrás es el pensar en hacerle feliz donde quiera que esté, el
pensar en que con esa fuerza, con esa motivación; algún día, dentro de nosotros le volveremos a
encontrar con la misma fuerza que nos daba antes de partir.
martes, 5 de noviembre de 2013
Familiares, amigos y personas en duelo.
Un factor muy importante durante el duelo de una persona es sentirse respetado en sus necesidades y en su manera de vivir dicho proceso.
Esto en ocasiones es difícil de comprender para aquellos seres queridos que se encuentran cerca, en general por desconocimiento y por el deseo de que su ser querido se esfuerce en mejorar.
Sin embargo el duelo lleva tiempo, requiere mucho apoyo y comprensión de las personas de alrededor, de nada sirve apurar o forzar los cambios, sirve más el respeto, la atención y el cariño.
El siguiente escrito es un breve pero muy significativo texto que en ocasiones considero importante compartir con mis pacientes, para que ellos de creerlo necesario lo compartan con sus familiares y amigos.
Este escrito es un reflejo del alma de aquellos que durante su duelo agradecerían un poco más de entendimiento y compañía sin juicios.
ACOMPÁÑAME EN MI DUELO
Por favor sé gentil conmigo,
porque estoy haciendo mi duelo.
El mar en el que nado es solitario
y las costas parecen estar lejanas.
Cuando intento enfrentar cada día
ondas de dolor empañan mi alma.
Acompáñame y comparte mis lágrimas,
siéntate manteniendo silencio que me dé calor.
Respeta en que tramo de mi viaje estoy,
y no en dónde tú supones que debería estar.
Necesito tu soporte y tu comprensión,
no hay modo bueno o malo para hacer el duelo,
yo tengo que encontrar mi propio camino.
Por favor: dime que vas a ser capaz de caminar a mi lado.
JILL B. ENGLAR
viernes, 19 de abril de 2013
"Actuar raro" durante el duelo es normal
LA IMPORTANCIA DE COMPRENDER Y NO JUZGAR A UNA PERSONA QUE VIVE SU PROCESO DE DUELO
"Mi marido cree que me estoy volviendo loca", me decía una paciente mientras me contaba que en los últimos meses desde que su madre murió ha hecho muchos cambios en la casa: ha pintado una habitación entera, ha modificado los muebles del lugar donde su madre los tenía, ha guardado toda su ropa, ha pintado varios cuadros y ha realizado muchas pero muchas más actividades. Este, es tan solo un ejemplo de como las personas podemos reaccionar ante el dolor de la pérdida de un ser querido.
"Si dejo de hacer cosas me vengo abajo", ella me comentaba.
Sin embargo, aún realizando dichas actividades el dolor de la pérdida seguía ahí, lloraba constantemente y la ansiedad que estaba padeciendo no le permitía dormir y la hacía levantarse sintiéndose asfixiada y sobretodo "sola", la vida para ella en ese momento no tenía ningún sentido.
Otras personas en cambio podrían vivir su duelo de forma muy distinta, por ejemplo, al llorar constantemente, al no levantarse de la cama o del sofá, no querer ver a nadie, no realizar ninguna actividad, etc...
Es importante que quienes están a nuestro alrededor comprendan que durante un largo periodo de tiempo, estaremos en duelo. Que durante dicho periodo cualquier reacción, comportamiento o pensamiento que yo pueda tener es comprensible y que no me hace daño ni me lo hará en el futuro...
Todas y cada una de las respuestas por muy incomprensibles o fuera de lo común que pudieran parecer, son un intento de mi propio ser por intentar estar lo más estable y lo mejor dentro de lo mal que me estoy sintiendo. Todos son actos que deben de ser comprendidos sin juicio y entendidos como un esfuerzo de mejorar, "de mantenerme estable", estos actos son en este momento...
"Lo mejor que puedo hacer"...
(Todas estas respuestas como ya decía son aceptables, excepto aquellas ideas y/o actos que me puedan llevar a dañarme físicamente, a dañar a cualquier otra persona, o que me inciten al suicidio. Si esto sucede, si existieran ideas de suicidio o de hacer daño a alguien más será necesario buscar ayuda de forma inmediata, avisarlo a alguien de confianza y/o llamar o visitar algún centro de salud o médico especialista. Si las ideas están presentándose constantemente el primer paso puede ser ir o llamar a urgencias o a nuestro médico de mayor confianza (médico privado, médico de cabecera).
Debajo escribo un listado de cosas que aunque parecieran no ser comunes pueden aparecer ante la pérdida de un ser querido, y que más que extrañas como lo hemos comentado, son intentos de mantenernos bien dentro del dolor de haber perdido a una persona importante para nosotros:
Espero que de alguna manera el ver dichas respuestas aquí escritas, te pueda ayudar a comprender si es que has experimentado algo semejante, que lo que te sucede no es malo, raro, extraño o fuera de lo común como probablemente pudiste haber llegado a pensar o como probablemente alguien a tu alrededor lo cataloga, espero que esta breve entrada del blog pueda ayudarte tanto a ti, como si fuera necesario a algún ser querido tuyo para poder comprender las cosas que debido a la muerte de tu ser querido te pudieran estar sucediendo.
Mis mejores deseos en este difícil proceso,
Adrian Chaurand.
Ejemplos existen muchos y muy distintos:
- Hablar con la fotografia de mi ser querido, darle besos, acariciarla como si lo estuviera haciendo a el/ella.
- Dejar sin mover las cosas mas significativas que tenía, su cartera, un abrigo, su vieja bolsa, un bastón, su rifle, zapatos de fútbol, las cosas con las que cocinaba.
- No poder sentarme en el lugar en el que se sentaba, sentir que pudiera apachurrarlo/a como si estuviera ahí.
- Llorar constantemente o todo el dia o por el contrario nunca llorar.
- Hablar de el/ella constantemente.
- Ir ala iglesia todos los días o muy a menudo.
- Acariciar el lugar en donde dormía o su almohada
- Oler sus cosas.
-Trabajar todo el día. Tener ocupado todo mi tiempo.
- No estar nunca por casa.
- Enfadarme con Dios (perder la fe, decirle cosas malas)
- Golpear cosas.
- Estar constantemente irritable.
- No poder escuchar la radio o ver la TV, por los recuerdos o simplemente por que me afecta.
- No querer escuchar sonrisas o niños jugando.
- Evitar interactuar con los demás.
- Sentirme como si estuviera desconectado, atontado, como en una película, como si fuera un zombie.
-Olvidarme constantemente de las cosas.
- Sentirme enfadado, triste, desconcertado, etc. todo en un par de minutos.
- Sentir que una parte de mi ya no está.
- Dejar de preocuparme por las personas que siempre me han importado
- No gastarme las monedas que dejo en su pantalón
- No lavar ropa que había utilizado.
- Pedirle que por favor se presente de alguna forma espiritual o mediante otros objetos.
- Molestarme si alguien usa sus cosas, entra a su habitación.
- Enfadarme si me hablan de él.
- Sentir como si estuviera presente, que se sienta en la cama.
-Verlo parado frente a mí.
- Escuchar su voz.
- No pode manejar por que lo veo o lo siento en el asiento del copiloto.
- No poder mover o tocar su coche, moto, su computadora (ordenador).
- Sentir bultos, dolores, síntomas físicos, estreñimiento, que tenía el constantemente o que sufrió antes de morir.
- Sentir que si me río o si me pongo bien es como si lo olvidara.
- Pensar que sería mejor que hubiera muerto alguien más o que es injusto que haya partido.
- Abrir la puerta de casa y buscarlo/a en su habitación.
- Evitar ir a los lugares que me lo/la recuerdan.
- Visitar todos los días el cementerio o cualquier lugar que me recuerde o que a el/ ella le gustaba
- tocar u oler la ropa interior
- Ver los programas de tv que a el le gustaban pero a mi no.
- Llevar consigo un amuleto o algo de valor para el/ella.
- Buscar sexo o relaciones pasajeras, o por el contrario evitar por completo la posibilidad de cualquiera de las dos.
- Evitar festejos o reuniones familiares
- Comer mucho,
¿Le gustaría a alguien más añadir alguna experiencia propia?
Recuerden que cualquier respuesta en el duelo por extraña que parezca es un intento de salir adelante, los ánimo a que compartan...
"Mi marido cree que me estoy volviendo loca", me decía una paciente mientras me contaba que en los últimos meses desde que su madre murió ha hecho muchos cambios en la casa: ha pintado una habitación entera, ha modificado los muebles del lugar donde su madre los tenía, ha guardado toda su ropa, ha pintado varios cuadros y ha realizado muchas pero muchas más actividades. Este, es tan solo un ejemplo de como las personas podemos reaccionar ante el dolor de la pérdida de un ser querido.
"Si dejo de hacer cosas me vengo abajo", ella me comentaba.
Sin embargo, aún realizando dichas actividades el dolor de la pérdida seguía ahí, lloraba constantemente y la ansiedad que estaba padeciendo no le permitía dormir y la hacía levantarse sintiéndose asfixiada y sobretodo "sola", la vida para ella en ese momento no tenía ningún sentido.
Otras personas en cambio podrían vivir su duelo de forma muy distinta, por ejemplo, al llorar constantemente, al no levantarse de la cama o del sofá, no querer ver a nadie, no realizar ninguna actividad, etc...
Es importante que quienes están a nuestro alrededor comprendan que durante un largo periodo de tiempo, estaremos en duelo. Que durante dicho periodo cualquier reacción, comportamiento o pensamiento que yo pueda tener es comprensible y que no me hace daño ni me lo hará en el futuro...
Todas y cada una de las respuestas por muy incomprensibles o fuera de lo común que pudieran parecer, son un intento de mi propio ser por intentar estar lo más estable y lo mejor dentro de lo mal que me estoy sintiendo. Todos son actos que deben de ser comprendidos sin juicio y entendidos como un esfuerzo de mejorar, "de mantenerme estable", estos actos son en este momento...
"Lo mejor que puedo hacer"...
(Todas estas respuestas como ya decía son aceptables, excepto aquellas ideas y/o actos que me puedan llevar a dañarme físicamente, a dañar a cualquier otra persona, o que me inciten al suicidio. Si esto sucede, si existieran ideas de suicidio o de hacer daño a alguien más será necesario buscar ayuda de forma inmediata, avisarlo a alguien de confianza y/o llamar o visitar algún centro de salud o médico especialista. Si las ideas están presentándose constantemente el primer paso puede ser ir o llamar a urgencias o a nuestro médico de mayor confianza (médico privado, médico de cabecera).
Debajo escribo un listado de cosas que aunque parecieran no ser comunes pueden aparecer ante la pérdida de un ser querido, y que más que extrañas como lo hemos comentado, son intentos de mantenernos bien dentro del dolor de haber perdido a una persona importante para nosotros:
Espero que de alguna manera el ver dichas respuestas aquí escritas, te pueda ayudar a comprender si es que has experimentado algo semejante, que lo que te sucede no es malo, raro, extraño o fuera de lo común como probablemente pudiste haber llegado a pensar o como probablemente alguien a tu alrededor lo cataloga, espero que esta breve entrada del blog pueda ayudarte tanto a ti, como si fuera necesario a algún ser querido tuyo para poder comprender las cosas que debido a la muerte de tu ser querido te pudieran estar sucediendo.
Mis mejores deseos en este difícil proceso,
Adrian Chaurand.
Ejemplos existen muchos y muy distintos:
- Hablar con la fotografia de mi ser querido, darle besos, acariciarla como si lo estuviera haciendo a el/ella.
- Dejar sin mover las cosas mas significativas que tenía, su cartera, un abrigo, su vieja bolsa, un bastón, su rifle, zapatos de fútbol, las cosas con las que cocinaba.
- No poder sentarme en el lugar en el que se sentaba, sentir que pudiera apachurrarlo/a como si estuviera ahí.
- Llorar constantemente o todo el dia o por el contrario nunca llorar.
- Hablar de el/ella constantemente.
- Ir ala iglesia todos los días o muy a menudo.
- Acariciar el lugar en donde dormía o su almohada
- Oler sus cosas.
-Trabajar todo el día. Tener ocupado todo mi tiempo.
- No estar nunca por casa.
- Enfadarme con Dios (perder la fe, decirle cosas malas)
- Golpear cosas.
- Estar constantemente irritable.
- No poder escuchar la radio o ver la TV, por los recuerdos o simplemente por que me afecta.
- No querer escuchar sonrisas o niños jugando.
- Evitar interactuar con los demás.
- Sentirme como si estuviera desconectado, atontado, como en una película, como si fuera un zombie.
-Olvidarme constantemente de las cosas.
- Sentirme enfadado, triste, desconcertado, etc. todo en un par de minutos.
- Sentir que una parte de mi ya no está.
- Dejar de preocuparme por las personas que siempre me han importado
- No gastarme las monedas que dejo en su pantalón
- No lavar ropa que había utilizado.
- Pedirle que por favor se presente de alguna forma espiritual o mediante otros objetos.
- Molestarme si alguien usa sus cosas, entra a su habitación.
- Enfadarme si me hablan de él.
- Sentir como si estuviera presente, que se sienta en la cama.
-Verlo parado frente a mí.
- Escuchar su voz.
- No pode manejar por que lo veo o lo siento en el asiento del copiloto.
- No poder mover o tocar su coche, moto, su computadora (ordenador).
- Sentir bultos, dolores, síntomas físicos, estreñimiento, que tenía el constantemente o que sufrió antes de morir.
- Sentir que si me río o si me pongo bien es como si lo olvidara.
- Pensar que sería mejor que hubiera muerto alguien más o que es injusto que haya partido.
- Abrir la puerta de casa y buscarlo/a en su habitación.
- Evitar ir a los lugares que me lo/la recuerdan.
- Visitar todos los días el cementerio o cualquier lugar que me recuerde o que a el/ ella le gustaba
- tocar u oler la ropa interior
- Ver los programas de tv que a el le gustaban pero a mi no.
- Llevar consigo un amuleto o algo de valor para el/ella.
- Buscar sexo o relaciones pasajeras, o por el contrario evitar por completo la posibilidad de cualquiera de las dos.
- Evitar festejos o reuniones familiares
- Comer mucho,
¿Le gustaría a alguien más añadir alguna experiencia propia?
Recuerden que cualquier respuesta en el duelo por extraña que parezca es un intento de salir adelante, los ánimo a que compartan...
lunes, 19 de noviembre de 2012
La Seguridad para las personas en duelo
LA IMPORTANCIA DE
BRINDAR UN ESPACIO SEGURO
PARA LAS PERSONAS EN DUELO
La principal
necesidad que tienen las personas en duelo es la de SENTIRSE SEGUROS al compartir un espacio tan íntimo de su
vivencia personal.
Las personas que
acompañamos a personas que han sufrido la perdida de un ser querido o algún
otro evento de gran complejidad a nivel emocional debemos de tener en cuenta
algunas reglas básicas para poder ofrecer ese espacio de seguridad y que
nuestros pacientes no abandonen el tratamiento y logren conseguir buenos
resultados.
Factores a tomar
en cuenta:
Especialización.
Al día de hoy,
ya no es una excusa la falta de programas con el fin de especializarse.
Acompañar a pacientes de forma voluntaria, a sus familiares o desarrollar
grupos de ayuda mutua para casos de poca complejidad puede darse como resultado
de un pequeño curso o diplomado de formación. Sin embargo el manejo de grupos
específicos de casos en riesgo o de terapia (no consejería) para casos de duelo
complicado requiere un nivel de especialización mucho mayor, psicoterapeutas
especializados deben estar a cargo de este tipo de servicios. Al día de hoy en
varios países de habla hispana como México, Perú y España existen programas de
formación (postgrados) que tienen como base no tan solo un marco terapéutico
específico sino que además trabajan desde una marco clínico y científico
apropiado.
Temporalidad
Una intervención
debe de utilizarse en el momento adecuado para el cliente adecuado. “Seek the
right intervention in the right moment” comenta el reconocido psicoterapeuta
Bob Neimeyer, lo cual refuerza Alba Payás (terapeuta más emblemática de la
psicoterapia de duelo en España) “la terapia de duelo no es café para todos” explicando
en su programa de formación sobre la importancia de intervenir de forma apropiada
respetando el momento en el que se encuentra el doliente en su proceso.
El uso de cartas
terapéuticas, de la silla vacía o de otras técnicas que pueden ser utilizadas
en el proceso de duelo está sobre explotado entre los terapeutas que al día de
hoy intervienen en dichos casos. Éste, aunque no lo pareciera, es uno de los
motivos más importantes de deserción y/o falta de resultados positivos en el
proceso terapéutico por utilizarse en un momento inadecuado. Estas intervenciones
pueden ayudar EN algunos, sin embargo no son ni necesarias, ni utilizables con
cada uno de nuestros pacientes.
Trabajo personal
Un terapeuta de
duelo no es solamente una persona que vivió y aprendió de una pérdida, es una
persona que a lo largo de los años ha “revisitado” psicológicamente su historia
de pérdidas, ha trabajado lo necesario sus necesidades relacionales y
reconocido su estilo de vinculación, es un profesional que ha desarrollado un
estilo personal de trabajo basado en sus características personales y su marco
terapéutico.
Es como debe de
serlo cualquier terapeuta una persona responsable por su bienestar personal que
además de recibir supervisión por parte de otro profesional, recibe también de
forma constante apoyo terapéutico.
No juicio
La forma de
vivir el duelo de cada persona es el resultado de muchos factores, tanto de
cómo sucedió la muerte, como las características de personalidad, etc. Nadie,
absolutamente nadie vivirá un duelo de la misma forma. No juzgar y respetar la
forma en que una persona responde ante la pérdida de alguien o algo realmente significativo es de máxima
importancia para que la persona sienta que está siendo acompañada de la forma
que lo necesita. Si una persona se siente juzgada, se retraerá y no compartirá
su sentir y todo aquello que durante el proceso de su duelo pueda estar
viviendo y en este sentido entendiendo el duelo como el resultado de la pérdida
de una relación, no será posible recolocar el vínculo con lo perdido, ni
integrar todo aquello que a nivel emocional, cognitivo, somático y espiritual
conlleva la pérdida.
El duelo es
relación, el duelo necesita que alguien más esté con nosotros para compartir,
para proteger y para acompañar. Así, en este contexto de SEGURIDAD (que en
muchas ocasiones la propia familia o amigos brindan) cualquier persona será
capaz de hacer frente a su dolor, podrá compartir y con esto encontrar el
camino para hacer frente a la situación vivida…
Finalmente
comentar que en países como México y algunos otros de América Latina la
necesidad de profesionalizar es enorme, luchemos para que cada día la
psicología, el trabajo social, la enfermería y algunas otras profesiones que
intervienen en el bienestar psicológico y físico de nuestra sociedad reciban el
reconocimiento que merecen. Para esto hemos de luchar cada día de forma constante
y aguerrida para llevar a cabo nuestro trabajo con más disciplina y dentro de
un contexto mejor.
Gracias por leer
este artículo. Agradecería tus comentarios y si te fue de ayuda lo compartas
con personas a quienes pueda interesarles o beneficiarles.
“La
gente mira las cosas y pregunta: ¿Por qué?
Yo
prefiero ver las cosas como podrían ser y preguntar:
¿Por
qué no?”
adaptado de G.B. Shaw.
Adrián Chaurand.
jueves, 27 de septiembre de 2012
DESMITIFICANDO EL TÉRMINO "TANATOLOGIA"
El término "Tanatología" refiere al acompañamiento, el apoyo, el estudio y la preparación
en temas relacionados con los momentos previos y posteriores de la
muerte de una persona. Esto engloba el final de la vida y el proceso de
duelo, no solo en relación a la persona que ha enfermado o fallecido, si no
también a las personas relacionadas con dicha persona, familiares, amigos, profesionales, etc.
Hago énfasis en esto pues en algunos países sobre todo de habla hispana el término se ha desvirtuado ampliándolo al trabajo con cualquier pérdida y dando lugar a términos como la tanatología sexual o tanatología del trabajo, esto no hace otra cosa que complicar el entendimiento del apoyo que profesionales de este ámbito pueden brindar, así como la búsqueda de ayuda para las personas que lo requieren.
Con esto no quiero decir que una persona formada en tanatología o temas de duelo no sea capaz de abordar problemáticas relacionadas con otro tipo de pérdidas, por el contrario, creo que somos personas realmente capacitadas para trabajarlas con nuestros usuarios o pacientes, sin embargo existen también otros especialistas (psicoterapeutas, psicólogos, trabajadores sociales, coachs, etc. ) que dependiendo de sus especialidades pueden ser capaces de acompañar y brindar apoyo ante diversas pérdidas o crisis vitales.
Me parece que cada profesional debe de colaborar para que las áreas de intervención en salud y de apoyo social puedan darse a conocer a las personas en general de la mejor manera posible, de una forma comprensible y accesible a todo nivel de educación y conocimiento y en base a sus respectivas posibilidades y limitaciones. El buen uso de la terminología en el trabajo científico y profesional es una de las claves para poder desempeñar un trabajo de calidad.
Como conclusión, el término tanatología fue acuñado hace ya más de 100 años (Metchnikoff, 1901) y al día de hoy me parece necesario respetar sus límites y darle el uso adecuado.
Comparto dos enlaces de importantes sociedades de tanatología, uno en inglés (Association for death education and counselling) y otro en español (Sociedad Española e internacional de tanatología) que explican el término.
http://tanatologia.org/seit/
http://www.adec.org/Certified_in_Thanatology/3608.htm
Un ejemplo de psicoterapia focalizada en pérdidas y crisis vitales es la psicoterapia interpersonal, la cual ha demostrado tener excelente resultados y que al día de hoy esta siendo investigada de forma integrada con la terapia cognitivo conductual del TEPT para tratar el duelo complicado.
http://www.complicatedgrief.org/
Un ejemplo de psicoterapia para la pérdida, el duelo de riesgo y complicado es la psicoterapia integrativo relacional (Payás, 2010).
ww.ipir-duelo.com
Referencias:
Metchnikoff, E. (1901). l´Immunité. París: Masson & Co.
Payás, A. (2010). Las tareas del duelo. Barcelona: Paidós.
Hago énfasis en esto pues en algunos países sobre todo de habla hispana el término se ha desvirtuado ampliándolo al trabajo con cualquier pérdida y dando lugar a términos como la tanatología sexual o tanatología del trabajo, esto no hace otra cosa que complicar el entendimiento del apoyo que profesionales de este ámbito pueden brindar, así como la búsqueda de ayuda para las personas que lo requieren.
Con esto no quiero decir que una persona formada en tanatología o temas de duelo no sea capaz de abordar problemáticas relacionadas con otro tipo de pérdidas, por el contrario, creo que somos personas realmente capacitadas para trabajarlas con nuestros usuarios o pacientes, sin embargo existen también otros especialistas (psicoterapeutas, psicólogos, trabajadores sociales, coachs, etc. ) que dependiendo de sus especialidades pueden ser capaces de acompañar y brindar apoyo ante diversas pérdidas o crisis vitales.
Me parece que cada profesional debe de colaborar para que las áreas de intervención en salud y de apoyo social puedan darse a conocer a las personas en general de la mejor manera posible, de una forma comprensible y accesible a todo nivel de educación y conocimiento y en base a sus respectivas posibilidades y limitaciones. El buen uso de la terminología en el trabajo científico y profesional es una de las claves para poder desempeñar un trabajo de calidad.
Como conclusión, el término tanatología fue acuñado hace ya más de 100 años (Metchnikoff, 1901) y al día de hoy me parece necesario respetar sus límites y darle el uso adecuado.
Comparto dos enlaces de importantes sociedades de tanatología, uno en inglés (Association for death education and counselling) y otro en español (Sociedad Española e internacional de tanatología) que explican el término.
http://tanatologia.org/seit/
http://www.adec.org/Certified_in_Thanatology/3608.htm
Un ejemplo de psicoterapia focalizada en pérdidas y crisis vitales es la psicoterapia interpersonal, la cual ha demostrado tener excelente resultados y que al día de hoy esta siendo investigada de forma integrada con la terapia cognitivo conductual del TEPT para tratar el duelo complicado.
http://www.complicatedgrief.org/
Un ejemplo de psicoterapia para la pérdida, el duelo de riesgo y complicado es la psicoterapia integrativo relacional (Payás, 2010).
ww.ipir-duelo.com
Referencias:
Metchnikoff, E. (1901). l´Immunité. París: Masson & Co.
Payás, A. (2010). Las tareas del duelo. Barcelona: Paidós.
martes, 4 de septiembre de 2012
ENTENDIENDO LA PÉRDIDA DESDE LA PERSPECTIVA DE UN NIÑO O ADOLESCENTE.
Para muchos niños y jóvenes la muerte de un padre
o madre, cuidadora, hermano o abuelo es una experiencia a la que se enfrentan a
una edad temprana. A veces se da por supuesto incorrectamente que un niño o
joven que está afligido por la muerte de alguien cercano a una edad temprana no
se verá muy afectado, ya que son demasiado jóvenes para entender todas las
implicaciones de la muerte. Esto es un error y no les ayuda. Incluso los bebés
son capaces de experimentar pérdidas. Un bebé no puede procesar cognitivamente
las consecuencias de la pérdida, pero eso no quiere decir que no siente la_pérdida.
Los niños y los jóvenes deben tener la oportunidad de hacer el duelo como cualquier adulto lo haría.
Es importante alentarles a hablar sobre como se sienten si expresan malestar o sentimientos de tristeza, aflicción, enfado , etc. Sin embargo es igual de importante respetar su decisión si ésta es la de no compartir sus emociones, no hablar del ser querido, distraerse, etc., o como muchos adultos lo harían realizar actividades que le mantengan distraído. Deben de sentirse respetados y no juzgados por su propia manera de llevar la situación. La diferencia entre el duelo en los niños y jóvenes del de los adultos radica en que la comprensión y el afrontamiento de la pérdida en una edad temprana puede ir modificándose a medida que los pequeños se desarrollan.
Los niños y los jóvenes deben tener la oportunidad de hacer el duelo como cualquier adulto lo haría.
Es importante alentarles a hablar sobre como se sienten si expresan malestar o sentimientos de tristeza, aflicción, enfado , etc. Sin embargo es igual de importante respetar su decisión si ésta es la de no compartir sus emociones, no hablar del ser querido, distraerse, etc., o como muchos adultos lo harían realizar actividades que le mantengan distraído. Deben de sentirse respetados y no juzgados por su propia manera de llevar la situación. La diferencia entre el duelo en los niños y jóvenes del de los adultos radica en que la comprensión y el afrontamiento de la pérdida en una edad temprana puede ir modificándose a medida que los pequeños se desarrollan.
Los niños y los jóvenes suelen
“revisitar” o revisar sus emociones, sentimientos y todo lo sucedido en
relación con la muerte y con su duelo mientras se mueven a través de sus etapas
de desarrollo. Los niños y los jóvenes no tienen la capacidad emocional para
centrarse en su dolor por períodos largos de tiempo y por lo tanto no es raro
que los niños afligidos y los jóvenes puedan distraerse con juegos y otras
actividades. Este es un mecanismo protector que permite al niño o joven a ser
temporalmente desviado del duelo.
Es importante recordar que los
niños y los jóvenes enfrentan la pérdida de diferentes maneras. El duelo es
único y por lo tanto no es prudente suponer que todos los niños y jóvenes
experimentan las mismas emociones, presentan las mismas conductas o responden
de manera similar a otros niños o jóvenes.
Los niños y jóvenes en duelo necesitan tiempo para comprender e integrar lo vivido, para ello es muy importante que cuenten con los hechos relativos a la muerte en un lenguaje apropiado para su edad y nivel de comprensión. Deben evitarse el uso de metáforas para la muerte, como: "Papá se ha ido a dormir", esto por ejemplo podría hacer que el niño crea que papá va a venir de nuevo a el y siempre podrá preguntar cuándo va a despertar. Del mismo modo que el niño puede desarrollar problemas con la hora de dormir y no querer dormir por temor a no despertar.
Es comprensible que muchos padres o familiares se resistan a hablar acerca de la muerte, ya que no quieren causar angustia o miedo, o que otros quieran presionarles a expresar sus emociones por que son ellos (los padres) los que tienen miedo de que el pequeño "se las quede dentro" y le afecte. Ni una ni otra son adecuadas, son ellos los pequeños los que saben lo que necesitan y cuando lo necesitan, mejor preguntar.
Los niños y los jóvenes que están afligidos necesitan saber que su ser querido ha muerto, cómo murió y dónde está ahora. El no ser honesto con el niño o joven en duelo significa que su dolor no está siendo reconocido y esto puede causar problemas en el futuro.
Si el niño o joven desconsolado quiere hacer preguntas sobre la muerte y lo que significa morir, debemos contestar con la verdad, y si no se sabe la respuesta a una pregunta específica no debemos caer en la tentación de ignorar o de inventar una respuesta. Es necesario responder con la verdad, decir que no sabe realmente la respuesta o que usted también se informará y le compartirá lo que le hayan dicho (de ser el caso) o que probablemente juntos podrían buscarla.
Puntos clave para recordar:
Los bebés pueden experimentar sentimientos de pérdida.
Sea honesto con el niño o joven doliente.
Evite el uso de metáforas para la muerte.
Los bebés pueden experimentar sentimientos de pérdida.
Sea honesto con el niño o joven doliente.
Evite el uso de metáforas para la muerte.
Toda persona en duelo infantil y
juvenil es única.
Anime al niño o joven a hablar de la
muerte y de cómo se siente.
Los niños y los jóvenes pueden "revisar" la muerte
y examinar sus sentimientos sobre la
pérdida a medida que se desarrollan.
Use un lenguaje que sea apropiado para la edad del niño
o joven y su nivel de comprensión.
Fuente de información: http://www.crusebereavementcare.org.uk/CYPPerspective.html
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